22 mar

Viaje de esquí a Andorra 2016

Estimadas familias, me gustaría dedicar unas palabras como homenaje a los maestros y maestras, a los profesores y profesoras, que entienden la enseñanza como un todo; que se extiende desde el interior de las aulas hasta los confines de las relaciones y vivencias del ser humano, que entienden que es una labor que alguna vez comenzó en alguna parte pero de la que nunca te desprendes. Igual que un médico, que se precie de serlo, atiende una emergencia en cualquier lugar, un docente acude a prestar su enseñanza donde sienta que se demanda, allá donde alguien la necesite.

Una actividad como un viaje de esquí no comienza en el aeropuerto. Comienza mucho antes, cuando una profesora o equipo educativo se plantea que viaje de fin de curso realizar, que viaje de premio a sus alumnos por finalizar una etapa educativa. Se plantean varias posibilidades y se elige una. Este curso se optó por un viaje a la nieve en Andorra.

A partir de ese momento comienza el trabajo extra de esa profesora: deambular por agencias de viajes, estudiar presupuestos, organizar a los alumnos para recaudar fondos, plantear actividades que generen ingresos, reuniones de padres y madres, perseguir a familias y alumnos para que abonen las cuotas en los momentos precisos, negociar con entidades proveedoras de productos para la venta y gestionar los pagos, etc. Todo ello, a la par que la actividad educativa ordinaria sigue su curso. Los días pasan y el trabajo diario hay que sacarlo adelante.

Al final, después de mucho trabajo extra, para alumnos y profesora, nos colocamos en la rampa de salida. Llegamos al aeropuerto. A partir de ese momento el colchón de la familia desaparece y los profesores responsables son los únicos encargados de llevar a buen puerto la actividad. Que todos lo pasen lo mejor posible, vigilar que no ocurra ningún percance, mantener la cohesión del grupo, guiarles correctamente, atender las diferentes necesidades individuales que van surgiendo, etc. El maestro o maestra, el profesor o profesora, se pone al servicio del grupo y suple la atención que aporta la familia en el hogar de cada uno.

Es en este momento donde quiero reflejar mi respeto y admiración hacia todos aquellos maestros y maestras, profesores y profesoras, que se atreven a hacer, a ir más allá, a ofrecer a sus alumnas y alumnos un mundo de posibilidades que existen fuera de la protección de las aulas. Los docentes saben que se enfrentarán a situaciones diferentes, algunas de difícil manejo, en las que hay que tomar decisiones, en las que se deja atrás por unos días la comodidad y seguridad del centro educativo. Además, se deja atrás algo más. Por unos días, el docente deja atrás su vida, su familia, su hogar, sus seres queridos. Mi admiración y respeto por esos docentes.

Sobre el viaje, quiero decir que salió muy bien. El tiempo acompañó, los alumnos se lo pasaron muy bien y disfrutaron de vivencias bastante lejanas para los que vivimos en estas tierras cálidas. Era un viaje de esquí y esquiamos, además pasamos una tarde en Caldea, el mayor espacio lúdico termal de Europa y, para finalizar, realizamos una pequeña visita a Barcelona. Pienso, pensamos, que los alumnos han regresado cargados de vivencias que les enriquecerán como personas.

Para finalizar me gustaría realizar una serie de agradecimientos:

- Agradecemos a los compañeros docentes que han cubierto nuestra ausencia en el centro durante estos días.

- Agradecemos a las entidades colaboradoras con productos para la obtención de fondos para realizar el viaje.

- Agradecemos a la agencia de viajes por la excelente gestión que realizó para nosotros.

- Agradecemos al hotel Hermus, a sus empleados y sobre todo a su Director, por el excelente trato y atención dado hacia nosotros.

- Por último, agradecemos al grupo de alumnos y alumnas que realizó la actividad, por su excelente comportamiento y por demostrarnos con su ilusión y alegría, que ha merecido la pena el ESFUERZO realizado.

Atentamente: profesor corresponsable de la actividad.